Docentes del sector público obtuvieron un incremento salarial del 11 % y un compromiso de un 5 % para el año que viene, sin embargo, aseguran que la ley los habilita a recibir el 16 % este año, por lo que los niños siguen sin clases. Al vocero Silvio Piris le resbalan las críticas.

“Tenemos un respaldo popular muy interesante y el apoyo de los alumnos y de los padres, ayer los estudiantes tomaron tres colegios de Itapúa, a mí me resbala, no tengo interés de escuchar (las críticas), son los malagradecidos de siempre”, comentó el vocero de la FEP, Silvio Piris, en entrevista con Gen.

Recordó que el reclamo se respalda en un acuerdo firmado en el 2016, ratificado en el 2017, en donde se estableció un aumento escalonado anual hasta llegar al salario básico profesional que, de una sola vez, implicaba un desembolso de 500 millones de dólares.

Debido a esto, se estipularon cuatro etapas, de las cuales, se cumplieron dos. Posteriormente, el proceso se interrumpió en el 2020, pero se suspendió debido a la pandemia. Debía reanudarse en el 2021, pero la peor etapa de la emergencia sanitaria llegó este año, por lo que tampoco pudo completarse el porcentaje.

Sin embargo, un artículo de la legislación señalaba que, si los niveles de recaudación llegaban al 15 %, se podría cumplir con el acuerdo, el cual finalmente no llegó, debido a la alta demanda de recursos para el sector sanitario.

El Ministerio de Educación dispuso un reajuste del 8 % desde el 1 de octubre pasado, con el que los docentes pasaron a ganar G. 2.916.000 por cada turno de cuatro horas. En esa fecha inició la huelga en exigencia del 16 %. Ante la persistencia de la medida de fuerza, las autoridades elevaron ese incremento hasta el 11 %, pero los maestros rechazaron la oferta y mantienen la medida de fuerza, por lo que los estudiantes siguen sin clases.

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