DE LA PELOTA AL TECLADO…

El expelotero azulgrana Édgar Gamarra decidió colgar botines y seguir con los estudios. Hoy en día trabaja en una empresa y está por recibirse de analista de sistemas

  • POR JORGE IZQUIERDO

Contados son los peloteros que al colgar los botines se dedican al estudio. Hoy te traemos la historia del exfutbolista del Ciclón, Édgar Gamarra (38 años), quien supo militar en algunos equipos del fútbol paraguayo para decidir retirarse algo temprano, ¡a los 33 años!

“Decidí que ya era el momento de dejar y seguir con mis estudios. El fútbol te da mucho, pero uno también tiene que pensar para lo que viene después del retiro. Me dejé del fútbol en el 2014, cuando jugaba en General Caballero (ZC, fue capitán). Ya estaba estudiando en ese entonces y ahora solo me falta la tesis para poder recibirme de analista de sistemas. Es algo que siempre me gustó y a Dios gracias estoy muy cerquita de concretar ese gran objetivo”, arrancó diciendo el exlateral izquierdo en charla con Crónica.

Sobre lo que significó su paso por Cerro Porteño, que es el club donde hizo todas las inferiores hasta llegar a la Primera, Édgar señaló que “es el sueño de muchos. Yo tuve la satisfacción de poder lograrlo y estoy agradecido a la vida por eso. Ser jugador e hincha del mismo club es un sentimiento único. Lo disfruté bastante. Tuve excelentes compañeros, no solo en Cerro, sino también en los demás clubes donde me tocó estar”.

“Jugar por Cerro fue algo único. Cuando debuté en el 2002 me agarró todo piel de gallina cuando iba a ingresar. Es algo que me quedará marcado para toda la vida. Hasta ahora conservo mi casaca de cuando jugaba allí. Nos solemos juntar a veces con los excompañeros, tenemos un grupo de WhatsApp” remató Gamarra, quien supo vestir la camiseta azulgrana entre el 2002 y 2003 en Primera División.

El lateral que le encantaba

A la hora de contar acerca de los referentes que Édgar tuvo en el puesto de lateral izquierdo, este expresó que “mi ídolo de siempre fue el brasileño Roberto Carlos. Para mí fue el mejor lateral izquierdo de todos los tiempos. Ya no habrá alguien como él”, tiró nuestro entrevistado.

“En escuela de fútbol, Roque ya marcaba la diferencia”

Édgar Gamarra también recordó a Roque Santa Cruz, al que enfrentó en época de escuela de fútbol. “Yo recuerdo que íbamos a jugar contra Olimpia y nos decían que ellos tenían un equipazo y que tenían un delantero que jugaba muy bien. En escuela de fútbol, Roque ya marcaba la diferencia con respecto al resto de sus demás compañeros. Por algo sigue jugando a un gran nivel. Es un jugador que hizo historia en el fútbol paraguayo”, culminó el exdefensor.

El sabor amargo de los descensos

Nuestro protagonista también pasó momentos no tan buenos en el fútbol, y se trata de los descensos que sufrió. “Me tocó descender con Fernando de la Mora y General Caballero (ZC). Son duros golpes para los que estamos ahí en ese momento. Cuesta levantarse de eso. Son momentos muy tristes en la carrera del jugador. Pero bueno, pese a ello me quedo conforme con todo lo que hice en este deporte”, sintetizó Édgar.

El delantero más rudo al que Gamarra tuvo que marcar

Édgar se mostró amable y accesible a todas las consultas que le hicimos, y a la hora de recordar a un delantero que le causó un verdadero akãrasy en el partido, no dudó y eligió a uno, que también fue compañero suyo en el Ciclón: “Tuve la dicha de jugar muchísimos partidos, pero no puedo negar que el ‘Tigre’ Ramírez es el jugador que nadie quiere marcar. Es impresionante, cuando agarra la pelota ya no le podés sacar. Él fue mi compañero en Cerro, pero era diferente marcarlo en los entrenamientos, porque nadie se arriesgaba mucho por temor a las lesiones o cosas así. Yo me fui a Tacuary después y ahí lo enfrenté a César. Muchos coincidirán conmigo, él (César Ramírez) es un delantero demasiado mbarete”, remató Gamarra.

Los equipos por los que pasó Édgar

Desde los 5 años Égdar estuvo en Cerro, hasta llegar a debutar a los 20 años en la Primera División, de la mano del técnico Mario Jacquet. Eso fue en el 2002. En el 2003 siguió en el conjunto azulgrana, donde fue dirigido por Carlos Báez y el “Tata” Martino.

Posteriormente, Gamarra jugó en los equipos de Tacuary, Nacional, Fernando de la Mora, 2 de Mayo de Pedro Juan Caballero, 12 de Octubre de Itauguá, Silvio Pettirossi y General Caballeroz (ZC).

Los más serios en aquel plantel del año 2002

Hablando un poco de lo que fue ese vestuario azulgrana del 2002, donde estaban grandes jugadores, Gamarra nos comentó quiénes eran los más recios en cuanto a las bromas. “Todos eran muy buena onda, había muchos simpáticos, pero los que eran más serios y que no bromeaban luego tanto eran Aldo Bobadilla, Juan Daniel Cáceres y Mauricio Pérez. Ellos eran los más experimentados del plantel”, remató el exlateral.

LOS ESTADIOS

Donde llegó a jugar Gamarra y que más le impactaron son: el “Beira Río”, del Inter de Porto Alegre, el “Monumental” y el Nacional de Lima y el “Atanasio Girardot”, de Medellín.

NO PUDO

Pese a que tuvo un recorrido interesante en nuestro fútbol, Édgar no tuvo la suerte de ser transferido al fútbol del exterior.

“ME LLEVABA DE LA MEJOR MANERA CON VIRGILIO FERREIRA, CÉSAR RAMÍREZ, ALDO BOBADILLA Y TAMBIÉN CON INCA. FUERON GRANDES COMPAÑEROS QUE TUVE”

“LLEGUÉ A SER DIRIGIDO POR EL ‘TATA’ MARTINO Y PUEDO DECIR QUE ES UN SEÑOR ENTRENADOR. SABE MUCHÍSIMO DE FÚTBOL”

ÉDGAR GAMARRA

Exjugador de Cerro

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